viernes, 1 de abril de 2016

Invitación 2: "El libro viajero"

     
        Soy un convencido que todas las personas tenemos algo que decir, somos historias con patas; libros originales que de alguna manera esperamos ser leídos  o por el contrario puede que elijamos el hermetismo… Las páginas de nuestra vida se escribieron con seriedad, con la sazón de la simpatía y la honestidad, no obstante reemplazaría todo lo anterior con lo siguiente: “simplemente somos historias que provienen del  corazón”.
       Hace un par de años tuve la idea de desprenderme de uno de los libros al que más cariño le tenía dentro de mi biblioteca personal, todo con el fin de compartir una experiencia fresca y distinta. Me planteé el desafío de hacer una original y curiosa invitación; es así como nace y decido darle vida a la idea de un libro viajero, un libro cuya misión era pasar de mano en mano compartiendo una historia y dándole la posibilidad a un anónimo de leer una vida y de compartir si lo deseaba una carta para el próximo dueño del libro.
      El primer libro viajero lo dejé en una escuela harán 3 o 4 años atrás; lamentablemente le perdí el rastro, pero me gusta imaginar que sigue cumpliendo su misión y sigue conversando con distintas personas, nutriéndose y creciendo cada día que pasa en páginas. El segundo libro que se volvió viajero está próximo a cumplir un año y aunque suene curioso, por azar, ha regresado a mis manos momentáneamente y ha sido una sorpresa volver a verlo, principalmente porque tiene marcas de haber vivido lindas aventuras, de haber sido hojeado, leído, escrito, podría decir que he podido verlo envejecer (como se aprecia en la fotografía), me pregunto a veces si ese libro pudiera hablar ¿qué me diría? Probablemente que no se arrepiente de nada.

     Para terminar con está breve anécdota, te dejo la invitación de replicar esta idea y comenta aquí abajo tu apreciación sobre el libro viajero. Saludos  y como siempre digo: “hay que desempolvar aunque sea un poco el alma”. 


lunes, 28 de marzo de 2016

La industria del cine y el uso del Big Data


Hoy en día existen sistemas que almacenan y permiten manejar grandes cantidades de datos. La gestión de estos y su posterior análisis para extraer conclusiones conforman el concepto de Big Data.

El envío incesante de información a través de la red junto con el rumbo de las compañías en centrar su actividad en las personas hacen necesaria la introducción de esta tecnología en las empresas. Es una oportunidad de negocio para ellas y una ventaja para la sociedad, ya que el resultado es el desarrollo de productos y servicios a medida, que consiguen satisfacer sus necesidades mejor que nunca.

El uso de estas tecnologías puede estar todavía popularmente asociado a procedimientos propios de empresas tecnológicas, pero está más presente en nuestras vidas de lo que nos imaginamos. Por ejemplo, en el mundo de la cultura se han podido observar grandes avances al respecto en un corto periodo de tiempo. El caso más reciente es el del experimento llevado a cabo por Fox Studios y Lightwave para el último trabajo de Alejandro González Iñárritu, “The Revenant”, que consistió en descubrir durante el pre-estreno de la película las sensaciones que provocaba sobre las personas que la veían, con el objetivo de tomar decisiones en tiempo real respecto al producto que se estaba diseñando.


La tecnología utilizada para saber qué sentían los primeros espectadores de “The Revenant” consistió en unas pulseras que medían distintos aspectos como la temperatura corporal o el ritmo cardíaco. Así, se pudieron establecer las reacciones reales en cada momento de la película y corroborar si lo que se siente es lo mismo que lo que el director busca transmitir. De esta forma es como se consiguió conocer que en quince ocasiones se experimentó una reacción conocida como "Fight-or-flight-response" (sensación psicológica que tienen las personas cuando perciben el miedo hacia la supervivencia y que en situaciones reales es la que da lugar a decidir si luchar, huir o quedarse paralizadas).  Según las pulsaciones del público se pudo establecer el momento más intenso de la película, entre otros muchos datos, para finalmente poder realizar los cambios necesarios en la película y crear las estrategias publicitarias más acordes.

La introducción de esta metodología en aspectos culturales dará lugar cada vez más a una oferta totalmente adaptada a la demanda (se ha probado en productos de Netflix, en plataformas musicales como Spotify y en el mundo del arte y el diseño gráfico). Nuestras necesidades serán satisfechas con una inmediatez que nunca antes se ha visto y ambas partes se verán beneficiadas y en constante retroalimentación. Finalmente esto dará lugar a nuevas necesidades y por consiguiente nuevas oportunidades de negocio, fomentando así el sector cultural en todos los sentidos.

Como ya te habrás imaginado, el Big Data ya está presente hasta en las más pequeñas facetas de nuestras vidas; incluso los supermercados lo utilizan para estudiar qué compramos y dónde pisamos para diseñar sus ofertas o colocar sus productos, y es una realidad a la cual debemos sacar el mejor partido posible.

domingo, 20 de marzo de 2016

El cambio en los últimos años de la industria musical

Que Internet ha cambiado la vida según como se entendía hace apenas una década no es una sorpresa para nadie. Tener toda la información que necesitas a un solo click, hacer compras sin salir de casa, hablar con tus amigos a través de una pantalla e incluso encontrar pareja a través de una página web son cosas que hace unos años serían impensables, pero que son el pan de cada día en pleno 2016.
La industria musical también ha sufrido grandes cambios desde la llegada de Internet, y es que estamos en un momento en el que no saber adaptar la estrategia de marketing de un álbum a los medios que Internet ofrece puede acabar suponiendo el fracaso del mismo. A continuación, analizamos los puntos más resaltables de este cambio:
1.     
     -El streaming, rey de las listas de ventas:

El streaming es, explicado grosso modo, la tecnología que permite reproducir un archivo, ya sea de audio o de vídeo, sin tener que descargarlo previamente. Como claros ejemplos tenemos a Youtube o Spotify, en los cuales puedes ver vídeos y escuchar canciones sin tener que comprarlos ni descargarlos.
En los últimos años no son pocas las personas que han decidido dejar de comprar música para pasar a escucharla directamente online mediante diferentes plataformas.
Teniendo esto en cuenta, sería ridículo pasar por alto que las ventas de un álbum no reflejan de manera exacta la popularidad del mismo, ni la acogida que ha tenido por el público. Las ventas que genera un disco pasan a compartir plano directo con las reproducciones que éste o sus singles tienen en las plataformas donde ha sido colgado.
La RIAA, industria de grabaciones americana, no es ajena a estas nuevas tendencias, por lo que en Enero anunció que las reproducciones de los discos e incluso de las canciones por separado contarán ahora para las certificaciones de los álbumes. 1.500 reproducciones de un tema o reproducciones de un vídeo, equivaldrán a 10 ventas de una canción, que será equivalente a un álbum.
¿Cómo afecta todo esto a los artistas? Tenemos un claro ejemplo esta misma semana: Rihanna vuelve a copar la cima de la lista de discos americana, la aclamada Billboard 200, con su último trabajo “ANTI”, vendiendo 54.000 discos. Pero si nos ponemos a analizar detenidamente las ventas puras del álbum, nos damos cuenta de que el álbum ha vendido 17.000 copias, por lo que la barbadiense sale beneficiada gracias a los cambios de esta nueva norma, posicionándose en la lista por delante de otros cantantes que, si bien han vendido más que ella, no han tenido el mismo desempeño en cuanto a streaming.

2.     -La promoción de los discos ha cambiado:

Sin tener que remontarnos a mucho tiempo atrás, es fácil darse cuenta cómo la promoción llevada a cabo por los cantantes ha cambiado. Entrevistas en programas de máxima audiencia, revistas con imágenes y contenido exclusivo y actuaciones de cada uno de los singles del disco en diferentes medios forman cada vez más parte del pasado para dar paso a encuentros online, cuentas atrás en páginas web que tienen como recompensa nuevo material, anuncios importantes mediante las redes sociales del cantante o grupo en cuestión o rondas de preguntas y respuestas contestadas a través de Twitter.
Todo esto tiene como consecuencia una presencia mucho menor en los medios por parte de los cantantes que se ve compensada con el recibimiento de información y contenido de manera mucho más rápida y directa entre el cantante y el consumidor.

3.     -No todo termina una vez el disco sale a la venta:

Y con esto quiero decir que a pesar de tener el disco entre tus manos (o en tu biblioteca digital), puede que no lo tengas al completo en tu poder.
Kanye West publicó “The life of Pablo” en Febrero, pero a medida que ha ido pasando el tiempo, el rapero ha arreglado dos canciones del propio álbum (“Wolves” llegó a ser modificada hasta dos veces, y “Famous” una) y subido posteriormente a TIDAL, única plataforma de streaming desde la que se puede disfrutar del disco (actualmente el disco no está a la venta). Otro caso donde podemos observar que un disco ha sido puesto a la venta sin estar completo es en “Talk that talk” de Rihanna, donde al adquirirlo, te encontrabas con un interludio de 1:18 de duración llamado “Birthday cake”. Sorpresa se llevaron los fans cuando el día 20 de Febrero, con motivo del cumpleaños de la cantante, se estrenaba una versión alargada de la canción en colaboración con el cantante Chris Brown. Esto abrió un juicio en cuanto a la estrategia de marketing del disco, ¿Es justo poner a la venta un álbum que no está terminado? ¿O por el contrario, no hace más que alargar la vida del mismo y crear un continuo hype alrededor de él?
Sea como sea, lo que está claro es que la nueva manera de consumir música permite a los propios artistas crear estrategias de marketing diferentes con el fin de alargar el interés por el álbum una vez que éste ya ha sido puesto a la venta.


En conclusión, Internet nos ha cambiado la vida y la industria de la música no ha sido ajena a ello. El streaming, las redes sociales y los contenidos exclusivos vía online son los mejores aliados de los artistas en esta era 2.0. Lejos quedan los días en los que corrías a la tienda de discos para poder comprar el último álbum de tu ídolo, los discos vendían miles de copias con facilidad, un single era presentado en diferentes programas para calar hondo entre el público y una revista tenía contenido completamente exclusivo sobre un artista.

martes, 1 de marzo de 2016

¡Bienvenidos a la realidad!

    Camino y caminamos todos los días por un mundo que avanza rápidamente. Somos sujetos que vivimos en una sociedad que nos modela, que nos reclama; y en el momento en que nos detenemos y pensamos (dentro de lo que el tiempo nos permite), no se nos ocurre nada que decir. Parece gracioso que mientras estoy escribiendo estas líneas, fuera
 de esta habitación están ocurriendo tantas cosas, quizás cuántos habrán muerto, cuántos habrán nacido, cuántos ríen o cuántos lloran… No lo sé y tampoco usted, sin embargo, creo que tenemos la seguridad de que están pasando y por lo tanto de que son reales o ¿será que no? Este tipo de paradoja será la tónica al hablar sobre la realidad.
   “La vida está formada por sucesiones de difuntos”, dice Quevedo. Es así como sus palabras retratan su tiempo y el nuestro. Nacemos para morir y a pesar de que todos lo sabemos, seguimos trabajando, comiendo, durmiendo… en resumidas palabras dejamos que el tiempo siga pasando, y es lo natural, así es la vida, me han dicho algunos amigos. Pero qué hay detrás de esos deberes, de las reglas, las ideologías, paradigmas o simplemente de las costumbres que hay que seguir o de lo que vemos todos los días, y es aquí donde parece inevitable chocar de frente con la palabra realidad y la pregunta que surge por antonomasia es: ¿qué es la realidad? Pareciera que todos tenemos algo que decir acerca de ella y al final la única certeza que podemos defender  son nuestras  percepciones sobre lo que es real, porque al final lo que ese hombre, esa mujer, el joven o aquel niño entienden por  realidad hasta cierto grado es igualmente válido. Pareciera que los segundos que ya se han ido o los que están pasando en este mismo instante por más que los expliquemos siempre tendrán matices, por eso siempre llegaremos a la idea que propone Platón en "El mito de la caverna" de una realidad inconclusa e inacabada, una realidad en la que experimentamos algunos salpiques que en apariencia parecen suficientes, porque al final por más talentosos que seamos en contar, en describir, en fotografiar o en filmar esa realidad, siempre parecerá que faltan cosas, ya que lo que estamos haciendo es interpretar y mostrar a otros lo que nosotros entendemos como realidad y no la realidad en su estado puro, porque es imposible.

   Recuerdo una historia en especial: Un grupo de mimos se reúne en una cancha de tenis a jugar un partido, las raquetas y la pelota son imaginarios, pero el público –también de mimos-, sigue el partido como si vieran la pelota y los golpes que le dan con la raqueta. Por casualidad pasa un hombre joven por la calle y ve lo curioso del partido; se acerca, mira al público y a los jugadores, y de a poco comienza a meterse en el juego. En eso, uno de los tenistas da un saque demasiado fuerte y la pelota cae fuera de la reja que cierra el perímetro de la cancha. La pelota supuestamente cae cerca de donde se encontraba ubicado el hombre, los mimos le indican que les tire la pelota de vuelta y el hombre, luego de dudar unos segundos toma la supuesta pelota y se las tira de regreso. Entonces se retoma el partido y todos incluido el hombre que se incorporó al final lo siguen  con la mirada ¿puede llegar a ser eso una realidad? Para ellos sí, ¿y para usted?

viernes, 26 de febrero de 2016

#FREEKESHA, cuando la red se toma la justicia por su cuenta


"Sé cruelmente libre"
En los últimos días los medios de medio mundo están revolucionados por el juicio entre Dr. Luke y Kesha. Poniéndonos en contexto, Kesha denunció a su productor principal desde el inicio de su carrera por abuso sexual, motivo por el cual quiere romper el contrato blindado que tiene con éste y poder lanzar música de manera independiente. El juicio cedió a favor de Dr. Luke, recalcando que la cantante no tiene suficientes pruebas para respaldar su versión de los hechos como, por ejemplo, pruebas médicas que demostraran que fue abusada sexualmente.

La red se volcaba con Kesha, mostrándole un apoyo inmediato y haciendo que #FREEKESHA fuese tendencia mundial en la red social Twitter durante varias horas. Distintas celebridades, como Ariana Grande, Anne Hathaway, Demi Lovato, Lady Gaga o Adele entre otras mostraban su apoyo público en forma de palabras de apoyo o donativos económicos (Taylor Swift donó $250.000 para que la cantante pudiese afrontar los gastos del juicio de manera más desahogada). A su vez Dr. Luke, a pesar de tener a la justicia de su lado (por lo menos de momento), se veía acusado por una gran cantidad de usuarios en diferentes redes sociales de ser, entre otras cosas, un violador como idea general. No sólo eso, sino que varias artistas que anteriormente han trabajado con él han querido dar su apoyo a Kesha, dando a entender que es poco probable que volvamos a ver una colaboración por parte de estas estrellas con el productor.

El día Miércoles 24, entre otras palabras de agradecimiento hacia sus defensores y a los artistas que han querido mostrarle apoyo público, la cantante comentaba lo siguiente en su página oficial de Facebook: "Todo lo que siempre he querido ha sido ser capaz de hacer música sin sentirme asustada, atemorizada o abusada. Este caso nunca ha tratado sobre una renegociación sobre mi contrato de grabación – nunca ha sido sobre tener un acuerdo mayor o mejor. Esto va acerca de liberarme de mi abusador. "

Llegados a este punto cabe preguntarse, ¿Se está haciendo justicia por Kesha, denunciando y apoyando públicamente su causa? ¿O en cambio se está acusando apresuradamente a una persona que si bien no ha sido juzgada por la justicia, si lo está siendo por la opinión popular tanto por parte de fans y seguidores como por los propios artistas? ¿Es adecuado dar la espalda a Dr. Luke y juzgarle desde el primer momento por una acusación de este calibre, o se debería de tener más en cuenta  la presunción de inocencia del productor ante el juicio del propio pueblo?

La red se divide en dos de manera descompensada (Kesha tiene de lejos el apoyo de la mayoría de los seguidores del caso), entre los que consideran que Kesha merece todo el respaldo posible para que consiga librarse de ese contrato blindado, y los que piensan que Dr. Luke no ha sido juzgado por la ley y no se debería de juzgar públicamente a alguien por el hecho de que se haya interpuesto una demanda contra él.


Y vosotros, ¿Qué opináis? 

lunes, 22 de febrero de 2016

Invitación 1: "Experimento social"

   Amigos o amigas; hombres o mujeres; niños, jóvenes o adultos; señoritas, señores o señoras; estimados y estimadas:
Después de darles este divertido y extenso preámbulo, les extiendo la siguiente invitación para formar parte de un experimento social; se llama ‪#‎Fallasencuerposperfectos y consiste en subir una fotografía en la que aparezca un defecto y una virtud de tu cuerpo. Si quieres sumarte envía tu foto bajo un seudónimo al correo: leonjacobvangunten@gmail.com o agrégala en instagram o en las redes sociales con el hashtag #‎Fallasencuerposperfectos y luego reta a tres amigos a hacerlo también.
    Las fotografías que se reciban formaran parte de una exposición en este blog: http://otrosojosparamirarlacultura.blogspot.cl/, la cual espero que sea una instancia para mirarnos, para abrazar de igual manera nuestros defectos como nuestras virtudes, para decirle a un mundo superficial: ¡Oye! mira y míranos, el cuerpo humano es imperfectamente hermoso y punto...

    Comenta y comparte está idea para que llegue a más personas. Y como creador de esta campaña quiero ser el primero en compartir mi fotografía. Saludos.



martes, 16 de febrero de 2016

Black Mirror: "cuando la ficción refleja nuestra realidad"

Los productos cinematográficos y televisivos que hacen alusión a los avances de las nuevas tecnologías son cada vez más comunes, pero la ya conocida antología de Charlie Brooker, “Black Mirror”, va mucho más allá. Se trata, para los que aún no han tenido el placer de disfrutarla, de una serie de historias independientes entre sí, que se desarrollan en distintos lugares y momentos. Sus capítulos sólo están conectados por un mismo concepto, y este no es una alabanza ni una crítica a las nuevas tecnologías, ni un reflejo de cómo han cambiado nuestras vidas para bien o para mal, sino que trata de mostrar al mundo cómo puede afectar la forma en la que nosotros hacemos uso de dichas tecnologías.

El cambio experimentado en nuestras vidas en las últimas décadas es evidente, pero hace falta sumergirse en la idea de cómo abarca nuestra sociedad dichos cambios. El desarrollo de todo esto se ve reflejado en los distintos capítulos, con historias como la que más ha calado hondo en los telespectadores: aquella en que los habitantes del planeta tienen implantado un dispositivo que graba absolutamente todo lo que hacen, teniendo estos la posibilidad de ver de nuevo cada uno todos los momentos de su vida. ¿Se trata de una temática atractiva para televisión? Sí, pero no se está buscando simplemente entretener al espectador. En esta historia se explora a su vez la intromisión en la privacidad de la sociedad y la pérdida de humanidad en la forma de vivir y en las relaciones sociales (si lo pensamos bien, estos personajes pierden hasta la capacidad de olvidar…). Éste y el resto de capítulos nos dejan perplejos con situaciones que se están dando, que se pueden dar en la actualidad, que son inminentes o que vemos mucho más lejos de la realidad, pero que exploran conceptos sociales que deberíamos plantearnos ya. Y es que, según Brooker  “cada episodio tiene un tono diferente, pero todos son acerca de la forma en que vivimos ahora y la forma en que podríamos estar viviendo en 10 minutos si somos torpes”. Es decir, es un ejercicio de reflexión, y una llamada al cambio.

Por el momento, nos conformamos con siete grandes capítulos. Pero, según Charlie Brooker, próximamente podremos disfrutar de una nueva entrega con doce más.

Para los que ya conocían “Black Mirror”, nunca defrauda volver a echar un vistazo a estas ideas, ya que el objetivo principal no es el de llegar a un público al que simplemente le guste la televisión, sino dar lugar a quebraderos de cabeza. Para los que no, se trata de la ficción más real que puedan imaginarse, por lo que es un delito ignorarla.

 

“Si existiese un móvil que se pudiese recargar únicamente renunciando a diez minutos de nuestra vida, habría gente que sin duda lo haría”.
Charlie Brooker.